Patron Saint

 

St.Dymphna of Gheel in Belgium is the patron saint of persons living with mental illness as well as nervous and emotional disorders.  

She is believed to have lived in the late 5th or early 6th Century.  Her feast is celebrated on May 15th – a fitting coincidence that it is right in the middle of Mental Health Month.

Dymphna was the daughter of Damon, a pagan Irish chieftan. Her mother was a secret Christian who baptized her daughter.  Upon her mother’s death Damon began a period of intense and protraced grief.  He sought a new wife but could not find one sufficiently like the one he had lost.  Because Dymphna looked so much like her mother, her father determined to marry her.  The daughter had no choice but to flee her father.  

Dymphna fled with her confessor Gerebran, an elderly priest.  They eventually reached Gheel in Belgium and took refuge in a cave on the outskirts of the town.  Her father pursued her to Gheel and ordered his men to decapitate Gerebran, and once again ordered Dymphna to marry him.  When she refused her father murdered her.  She has been named patroness of people with mental and emotional difficulties, -not only because of the toll that her father’s mental illness took on her family but also because of her own emotional and mental anguish. 

Not long after these events a group of persons described in the legends as “lunatics” also took refuge one night in the cave where Dymphna and Gerebranhad died.  In the morning they found they were miraculously cured.  Eventually, the tomb of St. Dymphna became a place of pilgrimage for persons with mental illness, where they would ask her intercession as they sought relief.  Many of these pilgrims found lodgings at a local convent which soon became overcrowded.  The townspeople of Gheel were asked to help house the pilgrims.  The convent became a hospital for persons with mental illness,partnering with the people of the town to house those who did not need to be kept within the hospital but were still in need of sheltering and care.  

The story of St. Dymphna cannot be confirmed by historical records or physical artifact.  However, what happened in the town of Gheel was so extraordinary that it is hard to understand it except as a gift of St. Dymphna.  At a time when persons with mental illness were either cast out of society to fend for themselves or even burned as witches, the people of Gheel welcomed them and cared for them.  Although the hospital begun at the convent is gone, a hospital for what we today call psychiatric care continued to serve those who came to Gheel.  The families of Gheel to this day take in patients in need of fostering, offering them dignity and stability in their recovery.  

Presently, there are statues and churches in Gheel dedicated to St. Dymphna.  But perhaps her truest memorial is the spirit of the people of Gheel who welcomed those early pilgrims -- unwanted and feared -- offering  them a place of safety and healing in the 8th century and continuing to today.  Through the life and intercession of St. Dymphna may we find healing as well as the wisdom and strength to support persons who have mental illness and their families in our parishes and communities.

Art by Louise Udovich, www.muralsbylouise.com)

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Santa Dympna de Gheel, Bélgica es la Santa patrona de las personas que viven con enfermedades mentales tanto como aflicciones nerviosas y emocionales.

Se cree que ella vivió a fines del siglo V o al principio del siglo VI. Se celebra su día de santo el 15 de mayo—una coincidencia porque ocurre durante el mes dedicado a la salud mental.

Dympna era la hija de Damon, un jefe pagano irlandés. Su madre era una cristiana secreta que bautizó a su hija. A la muerte de su madre, Damon empezó un período de duelo intenso.  Él buscó una nueva esposa pero no podía encontrar a una esposa suficientemente como la que había perdido. Debido a que Dympna le pareció mucho a su madre, su padre resolvió casarse con ella. La hija no tenía otro remedio que huirse de su padre.   

Dympna huyó con su confesor Gerebern, un cura anciano. Finalmente llegaron a Gheel en Bélgica y se refugiaron en una cueva en la periferia de la aldea. Su padre la persiguió a Gheel y mandó a sus hombres que decapitaran al padre Gerebern, y una vez más mandó que Dympna se casara con él. Cuando ella rehusó, su padre la mató. La nombraron patrona de las personas con dificultades mentales y emocionales-no solamente por el costo que la enfermedad mental tomó de su familia sino también por su propia angustia emocional y mental.

Poco después de estos eventos un grupo de personas descritas en las leyendas como “lunáticos” también se refugió por la noche en la cueva dónde Dympna y Gerebern habían muerto. Por la mañana encontraron que milagrosamente había estado sanado. Con el tiempo la tumba de Sta. Dympna se convirtió en un lugar de peregrinaje para personas que sufrían de enfermedades mentales y donde le pidieron su intercesión mientras buscaban alivio. Muchos de estos peregrinos encontraron hospedaje en un convento local que pronto se puso abarrotado de gente. A los aldeanos de Gheel les pidieron que ayudaran alojar a los peregrinos. El convento se convirtió en un hospital para personas con enfermedades mentales, haciéndose socio con los aldeanos para albergar a las personas que no necesitaban quedarse en el hospital pero  a quiénes todavía les hacía faltan hospedaje y cuidado.

La historia de Sta. Dympna no se puede confirmar por crónicas históricas ni por artefactos físicos. Sin embargo lo que pasó en la aldea de Gheel era tan extraordinario que es difícil entenderlo excepto como regalo de la Sta. Dympna. En una época cuando las personas con enfermedades mentales eran expulsadas de la sociedad para valerse por sí mismo o hasta quemadas como brujas, los ciudadanos de Gheel les dieron una calurosa bienvenida y las cuidaron. Aunque el hospital que comenzó como convento ya no existe, un hospital para lo que hoy llamamos cuidado psiquiátrico continuó sirviendo a los que llegaron a Gheel. Hasta hoy día las familias de Gheel se cuidan de los pacientes que necesitan albergue, les ofrecen dignidad y estabilidad en su recuperación.

Actualmente hay estatuas e iglesias en Gheel dedicadas a Sta. Dympna. Pero quizás la memorial más verdadera es el espíritu de la gente de Gheel que les dio la bienvenida a los primeros peregrinos, los no deseados y los temidos, los ofrecieron un lugar seguro para sanarse durante el Siglo VIII que continúa hasta hoy.  Por la vida y la intercesión de Sta. Dympna pedimos que encontremos tanto curación como la sabiduría y la fuerza para apoyar a las personas que tienen enfermedades mentales y a sus familias en nuestras parroquias y comunidades.